Saturday, April 10, 2010

"Con los ojos en LA CALLE".

Otra mañana de sábado, no la podía perder y para eso me levanté temprano, a pesar de la cansadora semana de trabajo. Y me metí por el pasaje. Es una suerte encontrarlo despejado de autos.
Todo se puede hacer si de antemano se conoce, rápido pude reconocer y ubicarme en los pequeños espacios libres de puertas y ventanas, saber que por la inclinación dada por los dos neumáticos de la derecha sobre la vereda y los otros dos a nivel de la calle, nunca voy a rozar la pared con el espejo por más que me apegue al muro y así, con confianza, hice la maniobra.
Es un callejón estrecho y por ahí pasa todo tipo de vehículos.

Una bonita esquina, pasaje "La Unión" con la calle "San Antonio", ¿cuál será la historia de este pasaje?... me vuelvo, la picá "El curanino", me explicaron que era la contracción de "el curanto de Nino". Buenos menús tiene Don Nino. Y dirijo mis pasos a la concurrida calle San Antonio

Hoy no voy a cruzar a la verdulería, hoy hay feria.













Lácteos a la izquierda y comida para mascotas a la derecha. (Decidieron hacer una cucha y con las monedas que juntaron entraron a comprar una bolsa de pelets, luego salieron y la bolsa completa se la dieron al perro callejero que miraba atento hacia el interior del negocio, así, sintiéndose héroes y con la ingenua alegría de jóvenes estudiantes, volvieron a la miserable pensión)




"María Alejandra", pensé que si no quería gastar mucho dinero me tenía que arriesgar con una peluquería de este estilo y daba lo mismo que se llamara "María Alejandra" o "Violet", había que confiar en la suerte y me metí en la primera. Con el pelo embetunado y cubierta por una incómoda capa, pensaba en lo que pasaría si en ese momento hubiera un terremoto con alerta de tsunami, obligando a toda la población a correr hacia los cerros... imaginé mi pelo a medio caer por causa de la sobre exposición a los químicos de la tintura, yo medio calva arriba del cerro, me reí frente al espejo. Qué distinto a las imágenes de quienes si habían sufrido esto hace algunos días, tantos pueblos casi desconocidos y hoy tristemente famosos gracias al terremoto y la televisión.

La noticia del día, el sicópata de Placilla, su antipático rostro en portada de los diarios. Estos vecinos están tan concentrados en la lectura gratuita que no se dan cuenta que les estoy sacando fotos. Otra noticia de titular, hoy el clásico del "Real Madrid con Barcelona", todos quieren verlo, todos los varones, y algunas mujeres.

Aquí tenemos un cartelito mostrando por donde se debe hacer la "evacuación" en caso de tsunami.


Y pasamos por estos negocios mirando la mercadería. Escobas, comprar una de ellas solo por fetichismo.








"Cola de pavo" para barrer las hojas de otoño que con gusto malévolo piso por las avenidas con viejos plátanos orientales.





"... todo de cuero. Fabricación chilena"




Comida para perros, un negocio que hace algunos años era inimaginable, como los negocios de pañales desechables.











Hice mi trámite. Me doy cuenta que me había estacionado frente a la sede del club de "Everton".
(Seguro que tú sabrías todo sobre este nombre y su historia futbolística)










Por San Antonio tomé Quillota y de ahí bajé directo a la playa de estacionamiento del Estero (seco) del "Marga-Marga", junto a la gran feria de los sábados. Pero no voy a comprar de inmediato, primero al centro a comprar abalorios, mostacillas, cintas... para bisutería. Los hombres de amarillo son los cuidadores de auto, también andan otros de pechera verde, esos son cargadores que se ofrecen para llevarte las pesadas bolsas de compra, como esclavos africanos. Le digo al que se me acerca que yo puedo sola. (Por ese puente, en medio de la lentitud de los tacos de la mañana, detrás de una larga fila de lucecitas rojas, me entretengo escuchando algún Cd, entre Ortiga, Bach, flamenco... y tu tibio recuerdo. Todavía la mañana es oscura, podríamos estar metidos en tu cama, medios dormidos... solo medios... porque basta un pequeño movimiento o un suspiro para despertarnos y abrazarnos, para volver a los besos con lengua, a los roces y humedades... otra vez primera y segunda, la fila comienza su sincronizado movimiento, con suerte cruzo el semáforo de 1 Norte, 8:05 ya casi llego al trabajo y así, tipo 8:10 entro saludando con la mejor de mis sonrisas.)

Negocio de bolsas, a 250, 300 y 350 pesos. También se venden paragüitas para la cabeza, divertida la facha del que lleva uno de estos coloridos inventos para sortear "la calor". Esto fue como el encuentro de los viejos.





Pero más divertido me pareció este vendedor, muy cómodo sentado a la sombre, manejando su negocio de plásticos a la distancia, en plena calle y...
compitiendo con negocios como estos.










"Una madre feliz y una pequeña empezando a elegir"



Sigo caminando. Lamento no haber alcanzado a atrapar con mi cámara a los antiguos buzones de "Correos de Chile", me apuro y atrapo este grifo suspendido a cierta distancia de las baldosas de la vereda (parece una bailarina).












Mirando precios, barriendo la calle. Nadie siente mi mirada intrusa y el clic de mi cámara.




He llegado al palacio de los huevos, muy detallado y claro el asunto de las "clases" y sus precios.




No podía faltar la panadería. Me duele el estómago, imposible tentarme con una media luna, quizás más adelante con un café expreso.



Muy al lado, este restaurante también con su oferta y su listado de precios, "transparencia" para el consumidor.

"Doña Carmen"...
No, el cartel dice: "DOÑA CARNE"...
y en la esquina una sucursal con anticuchos fresquitos,
¡negocio redondo y visión de comerciante!























Sin comprar,
lectura del "The Clinic" por delante y por detrás.
(El rostro de la Venus de Botticelli me mira)















Este kiosquito con visión cosmopolita.

Uf! se dio cuenta de la foto y me va a ofrecer sus tiras con parches curitas, pero ya compré a otro hombre de aspecto más lastimoso. Este trabaja con sus dos hijos frente a la plaza Vergara.



Por fin en el reino del
juguete!!!... una vitrina y un negocio atiborrado de juguetes de viejos tiempos: Picachú entremedio del hombre araña y Topo Gigio, qué colorido!!... miro, podría comprar un llavero con la figura de Angie, la niña de las flores... (hacer clic en la foto para ver los juguetes en detalle)

Casi no distingo el triciclo con tantos adornos.
















"Las reinas del aroma y del color"
(¿por qué siempre me privo de un ramo de flores para mi florero?...)



y las farmacias alternativas, con una estética de oferta publicitaria diferente. Una estética diferente que refresca la mirada, el ánimo y el espíritu. Es tarde, hice mis compras (tema para otro post) y, a pesar de mi dolor de colon, siento la falta de café. Hago el regreso dichosa y sin culpas por esta mañana de ocioso callejeo.






http://www.wallpaperbase.com/wallpapers/3d/logos/logos_13.jpg

http://www.youtube.com/watch?v=UaTJbdREyqc

3 comments:

Alís said...

Interesante post. Gracias por las fotos. Me sorprendió el colorido.
Por cierto, pisar las hojas en otoño es uno de los placeres que me acompaña desde la más tierna infancia.
Besos

Alís said...

Jajaja, parece que llegué temprano (voy a anotarlo en el diario, porque siempre llego tarde).
Aunque ya me había gustado antes, ahora está mucho mejor. Fue un placer dar ese paseo contigo.
Original entrada
Un beso

Dual said...

Pues...me identifico con una parte de tu texto, me pareció muy descriptivo..y muy expresivo!!

si tan solo me diera un tiempo para poder tomar un pedacito de mi vida y guardarlo de tal manera!! n.n

Lindo Post! Besos!