Saturday, May 12, 2007

UN BESO ENTRE BOLEROS Y TELAS DE ARAÑA.

Tendida, con toda la pereza de la siesta, sobre una colorida colcha mexicana, escucha esa dulzona música. Él se le acerca tiernamente, se reclina sobre su rostro y le pone un beso timbre sobre su boca. Sonríe adormilada y así, entre boleros va entrando al intangible mundo de los sueños. Una misteriosa figura, que se recorta alta y estilizada en el marco de la puerta por donde ha entrado una luz llena de polvo cósmico y que dibuja un marcado contraste de claro oscuro en aquella habitación oscura y vacía, ha levantado suavemente su delgado brazo para lanzar al espacio su fina tela de araña. Entonces, sorpresivamente, se sintió atrapada por un telar que la envolvió...su figura se marcó por sensuales formas de luz y sombra, su pecho y garganta palpitaban ahogados y ansiosos, sus labios se abrieron y de ellos salieron sordos gemidos, sin poder emitir ni un sólo grito de auxilio. Sólo sudor y el olor sofocante del polvo... Una película que narra muchas películas, él-ella es la princesa de las mil y una noche que juega con pañuelos de tul, pero llega la mañana de la despedida y con una dulce y terrible pena en su sonrisa, se acerca a él, afirmando contra su pecho una caja de bombones con la forma de un palpitante corazón. El sedoso sueño se envuelve en melodías de románticos boleros, lucha contra esa tela oscura que la cubre como a una retorcida culebra cautiva de una red. Las formas relucientes del ondulante movimiento se marcan bellamente en la penumbra. Entonces, ahoga su pena que le aprieta dolorosamente la garganta y, con la fuerza de un amor valiente, le narra la última historia de un amor mutilado en medio de la resistencia parisina de la Segunda Guerra y se decide a arriesgar su piel por este amor. El alemán canta su bolero: "de repente, me vi preso en el telar que me envolvía... mi corazón es un caballo alado... volaré en busca de ese beso..." (distinto a otros besos), tirado sobre la calle, con un pañuelo rojo en el cuello, Molina eligió morir por amor.

5 comments:

galatea said...

"Arriesgaré la piel"
(Patricio Manns)

Quizás me fuera necesario anoche
tomar la inútil decisión de verte
así sea en el centro de la noche
así sea en el centro de la muerte.
Mi corazón es un caballo alado
mi decisión es una espada amarga
yo volveré a buscar lo mas amado
pese a la incertidumbre que me embarga.
Arriesgare la piel por un encuentro
aunque paguemos caros los engaños
porque la vida es un instante dentro
de la perdida inmensidad de este año.
Año de espera y año sin memoria,
que no quisiera prolongar en sueño
entre el cuchillo de tus dos historias
y las heridas de mis dos desvelos.

galatea said...

La película, que narra muchas películas. Molina, (William Hurt), insoportablemente romántico y sensible y Valentín,(Rúl Julia), el varonil y tosco activista político, están encerrados en la misma celda. Muchos días para compartir en una celda que más parece un cuarto de un matrimonio pobre. Y de esa miseria, la de sus vidas, escaparan a través de viejas películas románticas, con planteamientos valóricos opuestos al enfoque acostumbrado... la mirada de un hombre (Puig) con conflictos más personales que los de una guerra mundial o los de dictaduras tercermundistas, conflictos más personales y más humanos...

Caos said...

Arriesgas la piel por amor,
la locura de vivir, el deseo de que pese a todo se existe y se existe como ser humano.
Me gustó tu planteo.

galatea said...

Gustavo Adolfo Becquer fue un loco vividor, un andaluz que paseo su pación por las calles blancas, estrechas y adoquinadas de Sevilla.
Me lo imagino con su capa, piropeando a las mujeres de grandes ojos negros, brindando con una copa de vino.
Salud!

BELMAR said...

"La naranja mecánica" debería traducirse como "El hombre mecánico"...

"Varias debotchas caminan por ahí
mueven sus escharros con frenesí
los malchicos de Alex nos queremos divertir
con mis drugos al ataque vamos a ir..."

LOS VIOLADORES (Uno, dos, ultraviolento)

debotchas = chicas
escharros = senos
drugos = compañeros, amigos